lunes, 6 de mayo de 2013

Cuando Tiwanaku era algo más que muros de piedra

Cuando uno va de visita al sitio arqueológico de Tiwanaku (La Paz), no puede dejar de impresionarse por la antigüedad del lugar (400 años después de Cristo), su pirámide escondida bajo tierra y esas enormes rocas que conforman templos y recintos, con sus escalinatas talladas y sus portales  gruesos y pesados. Ni que decir de los hermosos monolitos realizados en una sola pieza, donde los diseños geométricos, de pumas y cóndores se mezclan, o la cantidad de rocas hábilmente talladas en una serie inacabable de cruces cuadradas, seres alados y figuras escalonadas.  

Templete Semisubterráneo (detalle de cabezas clava)
¿Pero sabías que lo que vemos es sólo una pequeña fracción de lo que realmente fue el sitio de Tiwanaku?.  Durante mucho tiempo se pensó que el sitio estaba sólo conformado por esas estupendas estructuras de piedra, que eran designadas por los arqueólogos  como  un centro ceremonial; sin embargo a finales de 1960 el investigador Carlos Ponce Sangines descubriría que Tiwanaku era mucho más que eso ¡era una ciudad! cuyas viviendas estarían elaboradas en adobe, abarcando en conjunto casi 9 kilómetros cuadrados de extensión.  
Monolito Bennett
Los habitantes de este lugar se habrían dedicado a la agricultura (practicada en campos elevados o sukakollos en las pampas y en terrazas agrícolas en las serranías), el comercio, la domesticación y crianza de camélidos (llamas)  y la producción cerámica.

Puerta del Sol
Al mismo tiempo, los rituales y ceremonias formarían parte importante de la vida y  organización social de estas personas, llegando por culto a aglutinar a diferentes grupos locales de los alrededores.
Gracias a las investigaciones arqueológicas se sabe que realizaban diversas ofrendas y sacrificios animales y humanos a sus divinidades,  como parte de celebraciones agrícolas dedicadas a la lluvia y a la fertilidad del suelo.
Sin embargo, la gran incógnita que se mantiene sobre Tiwanaku es ¿por qué una sociedad tan organizada que logra extender su influencia por muchos años a todo el altiplano, los valles y la costa, desaparece de improviso?, las respuestas son muchas y van desde una sequía que los habría dejado en la hambruna, hasta un desgaste del culto que los unificaba, pasando por una invasión llegada del sur, sin embargo ninguna explicación posee aún la evidencia suficiente para ser verdadera. Sólo más investigaciones nos darán la respuesta acertada…y quien sabe, tal vez tú en un futuro te animes a estudiar arqueología y descubras el misterio.


Si quieres saber más sobre Tiwanaku puedes consultar los trabajos de Juan Albarracín-Jordan, Carlos Ponce Sangines o Sonia Alconini…los puedes encontrar en las bibliotecas.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Los secretos del Año Nuevo Aymara

Cada 21 de junio en Bolivia se celebra el Año Nuevo Aymara (según los entendidos  correspondería al año 5.519 en el calendario aymara) el cual coincide con el Solsticio de Invierno.

Ese día muchas personas se trasladan hasta la población de Tiwanaku (ubicada a 72 km. de La Paz), y esperan a que durante el amanecer el sol deje pasar sus primeros rayos a través de la Puerta del Sol, dando con ello inicio a una serie de rituales (ofrendas, bailes y sahumerios) destinados a celebrar el nuevo ciclo que comienza.
Recibimiento de los rayos del sol en Tiwanaku
(fotografía tomada de Camiri.net)
¿Pero sabias que esta tradición es relativamente reciente?. Pues sí, en la década de los 80, un grupo de investigadores sociales e historiadores (Ramón Conde, Rufino Phaxsi, Sebastián Mamani y Germán Choquehuanca, entre otros) preocupados por la dejadez de las personas para con sus costumbres y tradiciones, iniciaron una lucha silenciosa para valorar los símbolos andinos, y comenzaron realizando justamente un 21 de junio, reuniones y ritos en Tiwanaku. Nunca se imaginaron que sus acciones de reivindicación iban algún día a llegar a constituir la Bienvenida a un Nuevo Año Andino, con reuniones multitudinarias (en Tiwanaku y en muchas otras poblaciones), ceremonias, bailes y hasta un día feriado.

¿Que por qué estos investigadores escogieron un 21 de junio para iniciar sus reuniones?, simplemente porque haciendo honor al calendario agrícola aymara (que es el que rige la vida de muchas regiones altiplánicas), esta fecha coincidía con una celebración andina para festejar la cosecha de papa, es decir el fin del año agrícola.

Si buscamos antecedentes más antiguos sobre esta celebración, nos encontramos con que durante la conquista española de estos territorios muchos cronistas intentaron averiguar cual habría sido el equivalente de los nativos para lo que ellos consideraban su año nuevo, sin embargo y a pesar de muchos intentos nunca pudieron contestar esa pregunta a cabalidad, contentándose con describir el tiempo de siembra y cosecha por el que los aymaras organizaban su vida, y el calendario astronómico a partir del cual los incas desarrollaban sus festividades.

Si quieres saber más sobre este tema te aconsejamos consultar las crónicas de Cieza de León y Ludovico Bertonio o los trabajos de Renato Aguirre y Pedro Portugal.


viernes, 27 de mayo de 2011

Día del Trabajo…infantil

El 1 de mayo se recuerda el “día internacional del trabajo” en conmemoración a los trabajadores de Chicago (Estados Unidos) que fueron condenados a muerte por  la lucha que llevaban adelante (un 1 de mayo de 1886) buscando conseguir una jornada laboral justa de 8 horas.
Este acontecimiento es celebrado cada año en Bolivia, declarándose un día feriado como justa retribución a los esforzados trabajadores de todo el país.
Sin embargo, todos los años se ignoran a otros abnegados trabajadores, que se desempeñan en diversas tareas y para quienes no existe un día de descanso...estamos hablando de los niños y niñas trabajadores. 
¿Sabías que en Bolivia existen más de un millón de niños y niñas que deben trabajar para sobrevivir y colaborar económicamente con sus familias? Muchos y muchas trabajan desde pequeños  lustrando calzados en las calles, vendiendo junto a sus padres en las ferias callejeras o ayudando como voceadores en las movilidades públicas; pero muchísimos más trabajan en condiciones muy duras en las minas, la zafra (cosecha de la caña de azúcar y castaña), las ladrilleras, el trabajo doméstico y la pesca, entre otros.



Las largas horas de trabajo de los niños (que inclusive sobrepasan las 8 horas establecidas para los adultos) muchas veces no son pagadas y si lo son, el monto de dinero que se les da es mínimo. Aún en estas condiciones y por necesidad los niños y niñas trabajadoras solicitaron cambiar en la nueva Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia la prohibición del trabajo infantil.
Con estos antecedentes ¿no te parece que a los héroes que también deberíamos festejar el 1 de mayo es a los niños y niñas trabajadoras del país y el mundo?, 
¿Y tu estas de acuerdo en que los niños y niñas trabajen para sobrevivir?, ¿que crees que debería hacer el Estado y las familias para mejorar las condiciones de vida de los niños y niñas de manera que estos no tengan que trabajar?